Taller de microrrelatos y microrelats

El dinosaurio, de Augusto Monterroso

Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

Calidad y Cantidad , de Alejandro Jodorowsky

No se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga

Un sueño, de Jorge Luis Borges

En un desierto lugar del Irán hay una no muy alta torre de piedra, sin puerta ni ventana. En la única habitación (cuyo piso es de tierra y que tiene la forma de círculo) hay una mesa de maderas y un banco. En esa celda circular, un hombre que se parece a mi escribe en caracteres que no comprendo un largo poema sobre un hombre que en otra celda circular escribe un poema sobre un hombre que en otra celda circular…El proceso no tiene fin y nadie podrá leer lo que los prisioneros escriben.

Amor 77, de Julio Cortázar

Y después de hacer todo lo que hacen se levantan, se bañan, se entalcan, se perfuman, se visten, y así progresivamente van volviendo a ser lo que no son.

Hablaba y hablaba, de Max-Aub

Hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba, y hablaba. Y venga hablar. Yo soy una mujer de mi casa. Pero aquella criada gorda no hacía más que hablar, y hablar, y hablar. Estuviera yo donde estuviera, venía y empezaba a hablar. Hablaba de todo y de cualquier cosa, lo mismo le daba. ¿Despedirla por eso? Hubiera tenido que pagarle sus tres meses. Además hubiese sido muy capaz de echarme mal de ojo. Hasta en el baño: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá. Le metí la toalla en la boca para que se callara. No murió de eso, sino de no hablar: se le reventaron las palabras por dentro.

El mirall de l’ànima, de Pere Calders
No ens havíem vist mai, enlloc, en cap ocasió, però s’assemblava tant a un veí meu que em va saludar cordialment: ell també s’havia confós.

L’exprés, de Pere Calders
Ningú no solia dir-li a quina hora passaria el tren. El veien tan carregat de maletes, que els feia pena explicar-li que allí no hi havien hagut mai ni vies ni estació.

Miratge, de Pere Calders
L’altre dia, mentre m’afaitava, vaig descobrir-me una altra cara. I no m’era pas desconeguda, s’assemblava a la d’un veí meu que no puc veure, un home insuportable amb el qual ens barallem a cada pas. Des d’aleshores em tinc mania i m’odio, ja no em puc quedar sol amb mi mateix.

Les adolescents rosses, de Marc Artigau

Escolto les converses de les taules del costat, no perquè hi trobo un plaer irrefrenable, sinó per pura casualitat. Perquè l’atzar sempre em col·loca en un lloc i un temps que jo no vull, però no puc evitar. I aquelles dues noies rossetes que semblaven sortides d’una escola privada, explicaven anècdotes estúpides d’Instagram fins que una d’elles li va dir que feia temps que hi rumiava. L’altra va canviar la cara. Incòmode, de sobte. I van abaixar el to de veu i jo, és clar, obligat per les circumstàncies, vaig parar més l’orella.

El pla, ho reconec, era perfecte. Esperaven no sé qui, feien veure que li prenien el telèfon mòbil, l’enredaven i s’enduien el noi (o la noia) a un lloc apartat. La més alta va dir que coneixia una carretera plena de revolts i de poca visibilitat i que arribat el moment, esperarien un cotxe o un camió. Vaig quedar atrapat per la història. Parlaven de debò? Crec que elles van veure com les mirava. Vaig pagar i vaig marxar corrents. I ara cada dia espero amb delit la crònica negra, si apareix un cos d’un professor, d’una mare o d’una adolescent atropellat en una carretera.

Un microrrelato es un texto breve que busca decir mucho con muy poco y siempre tiene como intención sorprender al lector.

Muchas veces el microrrelato sorprende por el contraste entre el hecho aparentemente poco importante que describe y el significado tan profundo que en realidad tiene; otras por el juego de palabras inesperado, por hacernos pensar en una dirección y después llevarnos a la contraria; por crear asociaciones inesperadas o imposibles… El título de un microrrelato puede ser tan importante como la historia.

Un microrrelato puede tener muchos matices. Puede ser poético, irónico, gracioso, sorprendente… y, si es muy bueno, todo a la vez.

Os proponemos el reto de que esta quincena os convirtáis en escritores de microrrelatos y de microrelats.

Os adjuntamos un par de documentos que os pueden guiar en vuestro proceso creativo.

Las mejores creaciones serán colgadas en el blog ( y servirán como elemento de evaluación) y podemos buscar concursos dónde poderlas presentar, ya que el microrrelato está de moda. ¡Animaos a conseguir el reto!